Una de las tareas más difícil que enfrenta una madre al iniciarse el año escolar es referente a los métodos de estudios. Ayudar a los niños en las tareas escolares es una verdadera odisea para las madres que trabajan. Sin embargo, hoy día es posible enseñarle a los pequeños que pueden realizar sus tareas solos, siempre bajo la supervisión de un responsable.
La psicóloga Yolanda Dominech afirma que es importante que desde muy pequeños los niños establezcan unos hábitos o rutinas, entre ellos el de estudiar.
En la edad preescolar se puede sentar al niño a pintar o mirar un cuento, lo importante es motivarlo y lograr que se concentre. Más adelante puede ser un rato de lectura, hacer un resumen, etc. A los niños les motiva ver que sus padres se sientan con ellos a realizar esta actividad.
El tiempo dedicado a estas actividades puede ir aumentando con la edad del niño, así como el nivel de exigencia.
Según la especialista, el niño desde pequeño debe aprender a ser responsable, debe mirar su agenda y saber organizarse, pero en los primeros niveles de primaria los padres deben revisar, ayudar al niño y mostrar interés por todo lo que hace.
Cuando el niño ya tiene tareas escolares para realizar en casa es importante que siempre tenga el mismo horario y el mismo espacio donde hacer sus deberes. Es fundamental que esté cómodo, si puede ser en una habitación iluminada con luz natural, bien ventilada, sin distracciones y con todo lo que necesite a su alcance para evitar que tenga que levantarse continuamente y así se distraiga.
Por su parte, los padres deben mostrarse muy interesados en lo que hace el niño, cuando está realizando tareas escolares, valorar positivamente este tipo de conducta, dar ejemplo (si el niño ve que sus padres usan agenda, son aficionados a la lectura, etc. es posible que quieran repetir este tipo de conductas).
Además, el niño debe tener un equilibrio entre sus labores escolares, el juego y el descanso.
Es fundamental no castigar a un niño en casa porque no va bien en los estudios; no es conveniente. Puede haber muchas razones para que no tenga éxito en la escuela. Cualquier esfuerzo académico se merece algún elogio. El castigo relacionado con la escuela puede ser frustrante y crear sentimientos de culpa e inadaptación en los niños. Hay que aceptar el desafío de demostrarle amor y apoyo, sobre todo en los momentos difíciles.