Con el horizonte ya despejado de sesiones preparatorias y el Gran Premio de Australia a la vuelta de la esquina (18 de marzo), el balance de las pruebas de pretemporada ofrece un resultado que vaticina un apasionante campeonato.
Si el desarrollo de los primeros ensayos del año mostró a un Fernando Alonso bastante adaptado al MP4-22, los últimos, los de la semana pasada en Bahrein, han abierto una nueva puerta a la emoción y la competitividad.
Y es que el brasileño Felipe Massa (Ferrari) se ha sumado de pleno derecho al carro de los candidatos después de asombrar con su espectacular rendimiento, logrando para la escudería italiana un contundente triplete, con el mejor tiempo en las tres últimas jornadas en el circuito de Sakhir.
Los últimos tests de pretemporada dejan claro que Ferrari está un paso por delante del resto.
En cualquier caso, esa supuesta ventaja no sirve para darles como claros vencedores en Albert Park, ni mucho menos. Los tiempos de los tests son, hasta cierto punto, significativos y para tener en cuenta, pero no puede caer en saco roto que cada equipo plantea sus pruebas según las necesidades de los monoplazas.