Aún hay pacientes que están padeciendo las consecuencias de los medicamentos de la Caja de Seguro Social.
César Augusto Guerra, un trabajador de la cooperativa de Servicios Múltiples de Puerto Armuelles, quien labora en la finca Caoba 09, asegura que desde que ingirió un frasco de medicina no ha visto el sol claro.
Aseguró que él no padecía de ningún problemas de insuficiencia renal y ahora los médicos se lo diagnosticaron.
Cerca de 53 libras de peso ha bajado Guerra en los últimos cinco meses.