Las lavanderas empolleradas de Mayo Hassán, los papos (el rojo y el rosado) de Xenia Barría, obras como "El viento que te besa (técnica mixta sobre madera), de Consuelo Pillot, la "Noche oriental" de Nelly Terracina y los acrílicos de Luis Olaciregui forman parte de las seis decenas de obras que se exhiben en Galería Mery Palma hasta finales de la próxima semana en la colectiva de verano donde participan treinta artistas.
Es una mezcla de gente que lleva poco tiempo pintando, aunque exitosamente como el caso de Ahamed Hassan y otros que ya han visto muchas lunas, como Mayo Hassán.
A propósito de Ahamed, quien se inició hace apenas dos años, aunque sus cuadros sobre culturas indígenas locales los compran los extranjeros como pan caliente, Mayo nos dijo que es un muchacho muy talentoso y relató una anécdota sobre él. Una vez pintó un cuadro de una indígena que parecía que flotaba sobre el agua, que se veía tan real, que era impresionante. Y lo había vendido muy bien. Pero el hombre antes consultó a su esposa y a ella no le pareció impresionante verla dentro del agua. El hombre desistió de la compra. Ahamed aún conserva el cuadro, al que le tiene especial cariño.