Hay panameños que se preguntan si es conveniente reelegir a algunos candidatos de elección como diputados, representantes y alcaldes.
Es una pregunta difícil, porque no se puede decir que todos los candidatos a reelegirse son malos.
Así que siempre digo que "hay que conocer las obras que hicieron en sus cargos, para saber si merecen o no reelegirse".
Pero el asunto permite varios análisis, porque en esto de la reelección hasta piensan algunos que podría referirse también al presidente.
Ya tuvimos años atrás la experiencia del Toro. El pueblo en un referendo le dijo NO, a la posibilidad de que pudiera seguir siendo presidente del país por otro mandato.
Veamos algo del mundo. En Estados Unidos, por ejemplo, se permite la reelección del mandatario una sola vez.
Por lo general, los mandatarios logran su segundo mandato. Aunque no siempre ocurre así, si no ha hecho un buen trabajo o ha disgustado al electorado por algunas de sus decisiones.
La reelección presidencial se puede convertir en una artimaña legal para justificar una dictadura. Lo hemos visto en la Cuba de Fidel, la Rusia de los comunistas, China Roja, etc.
Ello nos indica que hay que tener mucho cuidado con esos mandatarios que se creen "lo máximo", y desean seguir gobernando.
Volviendo a Panamá, hay refranes populares que se pueden aplicar a esto de la reelección.
Tenemos así que muchos señalan que "vale más malo conocido, que nuevo por conocer".
De esta manera se quiere decir que algunos "nuevos" funcionarios pueden que no sean tan eficientes como los anteriores. Además, ya la gente conoce a los otros y se ha acostumbrado a sus "mañas"...
Como ocurre con varios refranes populares, hay otro que es todo lo contrario.
Muchos dicen seriamente que "toda escoba nueva barre mejor".
Con este planteamiento se defiende a los nuevos funcionarios, que pueden hacer un trabajo mejor que los anteriores.
En realidad, como sucede con las cosas de la vida y la política, nada es cien por ciento exacto.
Hay veces que es mejor que exista una rotación de funcionarios, para que trabajen con otras perspectivas y métodos.
Una persona que siga mucho tiempo en un puesto, se convertirá en un rutinario y no buscará nuevas maneras de trabajar.
Peor hay nuevos funcionarios que son peores que los anteriores. Ocurre esto especialmente cuando el politiquero sólo busca el puesto para su beneficio y no servir a la patria.
Usted deberá decidir al final...