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El agua es tu mejor amiga.  |
Con el ayuno, se desencadena un proceso de limpieza verdaderamente maravilloso que trae un descanso fisiológico al tracto digestivo y al sistema nervioso central, normaliza el metabolismo y hace que el riñón conserve el potasio y el azúcar en la sangre. Al ayunar, el organismo ya no recibe alimento. Al no recibirlo, lo busca y lo toma de las reservas que tiene en forma de grasa.
Es una experiencia calmante, que alivia la ansiedad y la tensión; como es por naturaleza un tranquilizador, permite dormir mejor. Al practicarlo, se recomienda renunciar a beber alcohol y fumar, pues ambos hábitos lo obstaculizan. El agua es en cambio su mejor amiga, facilita el lavado de las toxinas y los materiales de desecho: se aconseja beber cuando menos dos litros diarios durante el ayuno.
CÓMO HACERLO
El ayuno de tres días es recomendable, porque logra una verdadera desintoxicación. Se realiza de la siguiente manera:
Primer día: Se lleva una dieta de frutas. Segundo día: Se bebe agua y jugos todo el día (se recomienda no hacer ejercicio). Tercer día: Al despertar, se toma un té con tres ciruelas que han reposado en un vaso de agua toda la noche. A media mañana, se come medio kilo de uvas y durante el resto del día se beben jugos: de zanahoria con apio, de papaya, cítricos, etc.
Por la noche, se come una manzana. Cuarto día: Para romper el ayuno, se come en la mañana un plato de frutas y al mediodía una ensalada verde con mariscos, pescado y carne. |