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La cumbre de la Organización de la Conferencia Islámica (OCI), reunida en sesión extraordinaria en Qatar, proclamó su rechazo tajante a un posible ataque contra Irak, pese a las facilidades otorgadas por varios de sus miembros a los ejércitos estadounidense y británico.
En un comunicado final, la cumbre rechazó "totalmente" la guerra y reiteró la negativa de los países islámicos a "participar en cualquier acción militar" en Irak, así como su preocupación por "preservar la unidad territorial en ese país".
La fórmula escogida satisface tanto a Irak como a Kuwait y Qatar, países que, pese a acoger tropas estadounidenses en sus territorios con vistas a una posible guerra, insistieron en que sus propias fuerzas no se verían implicadas directamente en operaciones militares.
Un violento altercado entre las delegaciones iraquí y kuwaití estalló al comienzo de las discusiones, cuando el número dos iraquí, Ezzat Ibrahim, insultó a un delegado que cuestionaba sus afirmaciones sobre una participación de Kuwait en una "conspiración" contra Bagdad.
El presidente de la cumbre, el emir qatarí jeque Hamad Ben Jalifa Al Thani, intervino para calmar los ánimos. |