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Una guerra abierta han declarado los socorristas de la Cruz Roja y del Sistema Nacional de Protección Civil. La polémica se originó luego de la muerte por inmersión del señor Hugo Ruiz, registrada el lunes en la playa de Santa Clara, cuando éste realizaba esfuerzos por evitar que su hijo corriera la misma suerte.
Según algunos salvavidas de la Cruz Roja, en el área habían guardavidas del SINAPROC, pero no actuaron de manera diligente. Un particular tuvo que lanzarle la herramienta de rescate al niño que mantenía el personal de SINAPROC. Al padre, cuando se le rescató, supuestamente no se le aplicaron los procedimientos de reanimación.
Sin embargo, Juan Valdés, del SINAPROC, alegó que antes del lamentable hecho, la Policía desalojó la playa, porque el mar estaba picado. Además, alegó que el personal de la institución está capacitado para las labores de rescate.
No obstante, otro hecho similar se produjo en Chagres, donde casi se ahogan dos niños y los salvavidas del SINAPROC llegaron tarde. Estos alegan que atendían otro caso de inmersión en el área.
José Rodríguez, directivo de la Cruz Roja dijo que ellos no pueden acusar a nadie de negligencia, porque cada estamento de socorro es dueño de sus acciones y sabe cuáles son sus limitaciones", precisó. |