Una serie de atentados sembró el pánico en Bagdad, con diecisiete muertos y medio centenar de heridos, durante la votación de policías, soldados y pacientes de hospitales en un anticipo de las elecciones parlamentarias.
Ha sido el estallido de violencia más grave que vive la capital iraquí en las fechas previas de los comicios, a pesar de los numerosos controles de seguridad y detectores de bombas que se encuentran en todos los puntos de la ciudad.