Para quienes como yo disfrutamos los días de carnaval leyendo, buscando noticias de otras latitudes, meditando ó viendo por televisión los incidentes de las festividades del dios Momo, el miércoles de cenizas pareciera regresarnos de un largo viaje, pero física, mental y económicamente fortalecidos.
Este año hemos visto y oído testimonios de mayor respeto por el ser humano; no hemos visto las poses denigrantes de mujeres jóvenes, casi desnudas, meneándose para ganar un insignificante premio.
Han sido pocos los accidentes de tránsito y de otra índole, y se ha hecho gala de una casi perfecta coordinación entre los cuerpos de seguridad.
La ciudadanía, quizás por una bien planificada campaña de celebrar "el relajo con orden", no se ha excedido en sus manifestaciones.
Resumiendo, a pesar de que quizás se tardaron un poco en iniciar la organización, hay que felicitar a la Junta del Carnaval, a los medios de comunicación social, a los organismos de seguridad y a todo el pueblo panameño que hizo gala de sana alegría y de magnífico anfitrión con quienes nos visitaron.
Se nos ha demostrado que con buena voluntad "sí se puede". Y conste que no somos, ni empleados del gobierno, ni tenemos vacaciones acumuladas.
Una noticia relacionada con el cooperativismo nos llegó por Internet y guarda relación con la Ley que lo impulsa en Cataluña, departamento de Barcelona, España y la Ley del Libro, que regula dicho comercio.
La noticia da cuenta de una crisis entre las librerías asociadas al "gremi de libreters"; supongo que en catalán se traduce como gremio de libreros, y los asociados a la cooperativa de consumidores Abacus.
Los libreros aducen, que desde hace veinte años vienen luchando contra la cooperativa de consumidores por los descuentos que les permite la ley a los asociados y que está acabando con el negocio de los libreros.
La cooperativa de consumidores alega que: "los consumidores tienen el derecho de organizarse bajo el régimen cooperativo", agregando que: "se aplica el precio cooperativo tan sólo a los socios que se acreditan como tales".
Los del "gremi" dicen que: "una normativa como la del precio fijo, que tendría que servir para favorecer a las librerías, se les gira en contra y las sitúa en una situación de desventaja competitiva frente a las cooperativas, a las que no se les es de aplicación la misma ley".
Es la fuerza de los consumidores organizados en cooperativas y aplicando los principios y valores que son la base fundamental del cooperativismo.
Y, ¿saben cuál es la fuente de la crisis?, los descuentos que Abacus ha fijado para el libro "Harry Potter y el misterio del príncipe" y que están logrando que del gremio de libreros se estén desafiliando las librerías asociadas.