El presidente Martín Torrijos aseguró ayer que el Órgano Ejecutivo se mantendrá al margen de la polémica generada en torno a la investigación de un alto funcionario del Órgano Judicial, acusado de presuntos delitos contra la administración y la fe pública, por la falsificación del diploma que lo acredita como abogado.
Según Torrijos, es creyente de la separación de los poderes desde el punto de vista administrativo, toma de decisión y solución de conflictos como el generado la última semana.
Durante un peregrinar en Atalaya, Torrijos restó importancia a las críticas vertidas por sectores de la oposición, quienes aseguran que el informe de gestión presidencial es irreal, sobre todo, desde el punto de vista de la reducción del desempleo y crecimiento económico sostenible.
Luego en Los Santos, Torrijos manifestó que este gobierno no creará falsas esperanzas, ni inaugurará obras sin concluir como lo hacían pasadas administraciones, que sólo esperaban las presiones del pueblo para solucionar las dificultades de los panameños.
"Yo no soy como los que estaban antes, que inauguraban obras que nunca terminaban o anunciaban que los fondos eran contemplados en el presupuesto para crear ilusiones. Nosotros entregamos algo cuando ya está hecho", enfatizó el mandatario.
El presidente Torrijos invitó a la población a no dejarse engañar de los que "tienen el bolsillo y la boca llena", pues garantizó que no abandonará a ningún panameño porque se están generando oportunidades para el pequeño productor y el campesino que han vivido con la esperanza de que las cosas van a mejorar.