En 1968, casualmente del 24 al 27 de febrero, se celebraron unos de los mejores carnavales que se recuerden con Su Majestad Blanquita Clement, una soberana que entregó toda su belleza y su alegría a las fiestas. Nótese lo lujoso del traje típico que llevaba puesto y las personas que le acompañaban. ¡Eso sí que era un carnaval!