El Real Madrid, aún convulso por la dimisión de Florentino Pérez y la llegada de Fernando Martín a la presidencia, recibirá mañana al mejor Atlético de Madrid del curso, que suma seis victorias consecutivas, en un derbi que definirá parte de las aspiraciones de ambos equipos y en el que no estará Ronaldo.
Por si fueran pocas las emociones de un clásico como éste, Juan Ramón López Caro, entrenador del Real Madrid, ha dejado fuera de la lista al delantero brasileño por decisión técnica. El ariete disputó un partido amistoso con su selección contra Rusia el pasado miércoles y sólo tuvo un día, hoy, para preparar el derbi.
Tanto los blancos como los rojiblancos tienen ante sí un partido clave para proseguir con sus objetivos: los madridistas, no perder definitivamente el tren de la Liga o cuando menos la segunda plaza; los atléticos, para seguir soñando con Europa tras una espectacular racha de seis victorias seguidas, la mejor de los últimos 14 años.
López Caro no podrá contar con uno de los futbolistas más en forma, Sergio Ramos, cuyo puesto en el centro de la zaga puede ser cubierto por Raúl Bravo, defensa rápido que ya fue titular en la última jornada contra el Mallorca.
El resto del equipo, salvo el uruguayo Pablo García y el inglés Jonathan Woodgate, está en perfectas condiciones, por lo que el técnico andaluz puede variar su once prácticamente a su antojo pensando también en el trascendental partido de Liga de Campeones contra el Arsenal del próximo miércoles en Londres.