La indigente Adilia Esther Ponce Durán, de 44 años, fue rociada de gasolina por otra mujer que luego le tiró candela. La víctima agonizó 48 horas y ayer murió. El hecho se produjo en la madrugada del Martes de Carnaval, en un lote baldío cerca al Jardín El Bosque, en Pueblo Nuevo.
Adilia, quien dormía cuando fue convertida en una tea humana, se lEva, Crítica en Líneantó, salió gritando y pedía auxilio hasta que un vecino le echó un cubo de agua.