El parque de Ocú ha quedado vuelto una etcétera, luego que las autoridades permitieran un culeco de lodo y una discoteca móvil en sus predios. La comunidad está que trina con el alcalde "Toño" Castillero.
La saltadera en medio del lodo desplazó en algunos momentos la atracción por el desfile de las tunas de Calle Arriba y Calle Abajo que con esfuerzo y sacrificio presentaban un bonito espectáculo.