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EDITORIAL
El Cristo de la Atalaya
Tras larga y fatigosa romería, miles de feligreses siguen llegando a la población de Atalaya, en la provincia de Veraguas para pagar "mandas" al Santo Cristo que todos los años atrae a cientos de miles de devotos.
En la procesión que se verificará mañana, los creyentes harán renovación de la fe cristiana y se encomendarán a la deidad milagrosa cuya fama ha trascendido las fronteras patrias.
En este peregrinaje que ahora se transmite en vivo por televisión, los panameños deben hacer una oración por la Patria que está convulsionada por tantas manifestaciones en contra por promesas incumplidas, el desempleo, los despidos masivos que no cesan, la violencia armada y la gran cantidad de enfermedades endémicas que azotan hasta la salud moral de los habitantes de esta nación.
En gesto de solidaridad también elevamos una oración por la paz en Colombia y porque cesen los movimientos telúricos en El Salvador, Seattle, la India, Japón y que retorne la paz en el Medio Oriente.
Ante la evidencia, todo parece indicar que los países del tercer mundo son el sitio de Armagedon y que los cuatro jinetes del Apocalipsis cabalgan por el horizonte de nuestros pueblos con un saldo de terror y la muerte en su macabro esplendor. Por eso debemos acercarnos más al Cristo pidiendo que haya sosiego en nuestras vidas. También demandamos que haya perdón pero aplicando la justicia para todos aquellos que hayan sojuzgados nuestras naciones.
Nuestras plegarias las elevamos al firmamento para que el Cristo de la Basílica de San Miguel derrame sus bendiciones y que haya paz y armonía entre los miles de peregrinos que siguen llegando a Atalaya, conscientes de que el Cristo milagroso traerá salud y prosperidad a nuestra Patria que está llamada a ser dueña de un destino superior.
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PUNTO CRITICO |
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