El presidente de EE.UU., George W. Bush, afirmó que el líder de la red terrorista Al-Qaeda, Osama bin Laden, será "llevado ante la justicia", en una visita por sorpresa a Afganistán para expresar su apoyo al Gobierno de ese país.
En una escala de apenas cuatro horas, con la que inicia su gira de cinco días por la India y Pakistán, Bush se reunió con el presidente afgano, Hamid Karzai, al que subrayó el "compromiso" de EE.UU. con Afganistán.
"Espero que los habitantes de Afganistán entiendan que a medida que avanza la democracia, están inspirando a otros y esa inspiración hará que otros exijan su libertad y a medida que el mundo se haga más libre, se hará más pacífico", sostuvo el presidente de EE.UU.
En una rueda de prensa conjunta frente al Palacio Presidencial, tras el almuerzo de trabajo que ambos compartieron, el presidente de EE.UU. expresó su "confianza en que Bin Laden será llevado ante la justicia" y aseguró que las tropas norteamericanas destacadas en Afganistán continúan la búsqueda del disidente saudí "y sus secuaces".
"No se trata de si será capturado, sino de cuándo", aseguró Bush, quien subrayó que "lento pero seguro" EE.UU. y sus aliados "estamos logrando progresos para desmantelar a Al-Qaeda".
La visita de Bush, según ha declarado la Casa Blanca, tiene como objeto expresar el apoyo de EE.UU. a la democracia afgana, que debe hacer frente a la resistencia del movimiento talibán y Al Qaeda, y dar las gracias a los soldados estadounidenses allí destacados.
EE.UU. invadió Afganistán en 2001 para capturar a Bin Laden.