Esperar los cuatro días de carnavales no significó perder el tiempo, ya que la gente gozó a su manera y la pasó muy bien.
No fue necesario viajar a las provincias y regiones en donde los culecos y desfiles nocturnos son lo máximo, porque muchos se las ingeniaron para poner sus piscinas y pasarla a todo dar con familiares, amigos y vecinos.
Los culecos en Chepo, Capira, Pacora y la Vía España fueron del agrado de todos los que decidieron no emprender un viaje largo, porque sabían que de algún modo gozarían igual en éstas áreas cercanas.