Un proyecto que busca aliviar los bolsillos de los padres de familia que mantienen hijos estudiando en colegios particulares, debe analizar la Asamblea Nacional de Diputados, cuando reinicie sesiones a partir del 1 de marzo.
La iniciativa concedería una deducción de 2,000 balboas anuales por cada dependiente que tenga un contribuyente en escuelas o colegios privados, lo cual de cierta forma alivia la obligación del Estado en materia educativa para con la niñez y la juventud estudiosa.
Son más de 100 mil estudiantes que cursan clases en planteles particulares, que de permanecer en el sistema de colegios públicos representarían un gasto para el Estado de 46 millones de balboas anuales.
Las deducciones se aplicarían al Impuesto Sobre la Renta, que deben pagar los contribuyentes por los salarios y otros ingresos que perciben.
Existe una realidad. El costo de la matrícula, las mensualidades y la compra de libros y uniformes, representan un desembolso significativo para los padres de familia, que muy bien supera, en muchos casos, los 2,000 balboas mensuales.
Ojalá que la iniciativa sea aprobada para dotar a la golpeada clase media panameña de un auxilio. Sólo hay que definir la renta sustitutiva y que el proyecto se haga realidad.