Algunos moradores de Veracruz se quejaron de que menores de edad se mantienen en las calles a altas horas de la noche.
De acuerdo a los quejosos, los adolescentes y niños se reúnen en grupos en las esquinas del pueblo costero a fumar cigarrillos, a "vacilar" a los transeúntes y a provocarlos de manera grosera.
Los habitantes del barrio La Esperanza sostienen que necesitan que la Policía realice rondas por el área, pero de manera permanente, ya que los muchachos cuando ven a los uniformados se esconden, pero que una vez que éstos se retiran vuelven a formar los grupos.
La comunidad cuestiona que se debe poner en práctica el toque de queda, pero con más seriedad.
Explican que algunos de esos muchachos sin cédula no respetan a sus padres, no les hacen caso y desafían a la autoridad, por lo cual se sienten en riesgo ante las conductas cuestionables de los menores.
Por otro lado, consideran que el hecho de es tar "sin oficio ni beneficio" los puede llevar a armar ideas que pueden resultar peligrosas para la sociedad.