Laura Rodríguez y Marcos Zhu, unos jovencitos de 18 años, ven coronadas sus metas trazadas al culminar satisfactoriamente sus estudios secundarios e iniciar una nueva carrera universitaria que marcará su futuro profesional.
Ellos dos, junto a unos 254 estudiantes graduandos de la generación 2009, recibieron ayer la medalla Guillermo Andreve, otorgada por el Ministerio de Educación a los de mayor índice académico.
Laura, egresada del colegio Agustiniano de la provincia de Herrera, y quien ocupó el mayor índice académico a nivel nacional, se prepara para iniciar el próximo 15 de enero su carrera de Medicina en la Universidad de Panamá.
Puntualizó que estudiar Medicina es una meta trazada desde pequeña y una manera de servir a los más necesitados.
La chica, quien practica ballet en sus ratos libres, precisó que dentro del seno familiar ya hay varios médicos que también le han servido de inspiración.
En un análisis de la educación nacional, aseguró que es necesario efectuar la transformación curricular para sacar adelante el proceso enseñanza-aprendizaje y ofrecer a los jóvenes otros bachilleratos que los atraigan.
Mientras, Marcos Zhu, conocido por los familiares como "Roy", es un institutor de pura cepa, con proyecciones de convertirse en un Ingeniero en Sistema de Cómputo.
El muchacho de origen asiático, pero criado por padres panameños, dijo que pese a la mala imagen que ha presentado el Instituto Nacional, hay estudiantes como él, muy estudiosos que se destacan en distintos ámbitos.
Instó a la juventud que tiene dificultades a mantener la confianza en sí misma y no trucar sus sueños. "Nunca hay que rendirse y proponerse proyectos profesionales y personales.
En el discurso de fondo dado por la ministra Lucy Molinar, dijo: "Tengo que felicitarlos, significa mucho para ustedes estar ahí sentados junto a sus padres, veo algunas caras conocidas, unos son líderes en su comunidad, en sus escuelas; sigan siéndolo, vale la pena".