Un grupo de personas destituidas de instituciones públicas y municipales junto a la Federación Nacional de Servidores Públicos (FENASEP) de Colón se tomó la Defensoría del Pueblo en Colón, ayer a las 10: 30 a.m.
Los empleados destituidos laboraban en las instituciones de Aduanas, Migración, Municipio, Gobernación, MEDUCA, MITRADEL, entre otras, y alegan que solo fueron despedidos por libre remoción.
Edgardo Voitier, dirigente de FENASEP, informó que permanecerán en la Defensoría del Pueblo para exigir la llegada del defensor Ricardo Vargas, que tiene un salario de 10 mil dólares y no ven que defiende los intereses del pueblo.
También van a exigir que los destituidos sean reintegrados porque observan que se trata de un asunto político.
En horas de la tarde se conoció que el Defensor del Pueblo informó, vía telefónica, que mañana irá a Colón.