El 25 de febrero de 1956, el Premier Soviético Nikita Khrushchev se disparó un discurso que es considerado uno de los más impactantes del Siglo XX: "Sobre el Culto a la Personalidad y sus Consecuencias", en el cual criticaba el régimen de su antecesor, el fallecido Joseph Stalin. La audiencia eran nada menos que los asistentes al 20mo Congreso del Partido Comunista Soviético, y según testigos, muchos en la audiencia se desmayaron y sufrieron infartos, dado que el discurso fue interpretado como una declaración de persecución a los Stalinistas.