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Por muchos es conocido que los automóviles son utilizados por muchas parejas aventureras para tener una experiencia excitante.  |
¿Si tuvieras una varita mágica con la cual pudieras hacer realidad tu fantasía sexual qué harías...? Pensarías en el rendimiento de tu pareja, en su esbelto y encantador cuerpo, el tamaño de su miembro y en la sábanas de seda que servirán para darle un toque mucho más romántico a tu fantasía. ¿O no...?
Bueno, con los avances de la televisión, el Internet y el cine, las parejas hacen el amor sobre el fregador, el sofá, comedor, en fin en cada rincón de la casa... y eso no es todo, dan gritos desaforados y ponen caras indescriptibles de éxtasis. ¿Qué nos hace pensar esta actitud...?
Pues, nuestra encuesta nos llevó a preguntarle a la pareja común, ¿por qué no practican esos hechizos? Una respuesta frustrada es lo que destacaron al paso la mayoría. Y es que se comparan con estereotipos, basados en que para una sexualidad plena sólo basta sentirse sensual y dispuesto a gozar.
¿POR QUÉ LAS PAREJAS COMÚN NO HACEN EL AMOR ASÍ?
Según Ricardo Ayala, psicólogo, hay escenas inolvidables de sexo en el cine. Seguramente fue frente a la pantalla grande que supimos que el amor también podía hacerse en sitios mucho más excéntricos que la cama.
El especialista explicó que no vale la pena hablar del piso, del baño o del auto. Eso en un cine o la televisión tiene poca gracia. Las películas nos han mostrado que el amor puede hacerse arriba de los platos sucios del fregador, dentro de un ascensor público o, por último, en la oficina, y hasta en un avión, comentó un poco sonriente.
Ayala también mencionó que las películas hacen ver que el sexo es fácil, explosivo, que en unos cuantos segundos de penetración alguien puede tocar el cielo, tan cómodo como se puede estar en un ascensor. Las mujeres gritan, los hombres sudan, las caras expresan un éxtasis indeterminado.
Muy expresivo, detalló que vivimos rodeados por imágenes que nos aseguran que en el sexo todo es felicidad. Mientras una pareja se ama en pantalla, el espectador puede ver los muslos, las nalgas y los pechos de ella, tersos y perfectos. Y a él, de brazos fuertes, torso firme, casi como dibujado a mano y lo mejor tan superficial que no lo alcanzaríamos ni con cien vueltas al día.
Pero la realidad es mucho más compleja, afirmó Ayala, y la verdad es que la sucesión de imágenes de este tipo, que tanto gustan, terminan frustrando a quien no tiene ganas todas las noches, a quien no es capaz de tener cuatro orgasmos al día, a quien no puede controlar su eyaculación después del minuto y medio...
En resumen agregó que si se es capaz de tomar distancia de lo que se ve a través de revistas y películas, estas imágenes pueden servir de materia prima para la fantasía sexual. Para facilitar la activación del deseo, no en términos de exigencias, sino como el formato sobre el cual cada uno escribe su propio libreto.
LA DESCRIPCIÓN DE LAS FANTASÍAS SEXUALES
Por su parte, la doctora Manuela Vargas, asegura que una fantasía sexual es una especie de ilusión que permite a la persona imaginar situaciones sexuales que nunca va a vivir o que le gustaría llevar a cabo en algún momento de su vida.
Generalmente, manifestó producen placer y deseo sexual y se suele recurrir a ellas para aumentar la excitación antes o durante las relaciones sexuales. "Las fantasías son exclusivas de cada persona y producto de su imaginación", agregó. Esto garantiza la privacidad de sus contenidos, facilita asumir roles determinados y realizar o desear conductas que probablemente nunca se llevarían a cabo en la realidad, reiteró Vargas.
Para explicar mejor su teoría, señaló que muchas personas creen que las fantasías expresan un deseo real de participar o experimentar una situación dada, pero lo cierto es que la mayoría de la gente no siente el deseo ni la necesidad de representarlas en su vida cotidiana, y en el caso de hacerlo la exteriorización comprende sólo una escenificación controlada.
Aunque cada fantasía es diferente y puede cambiar de un momento a otro, existen temáticas que se repiten, con una gran variedad de matices e interpretaciones en cada persona, comentó en un tono muy relajado; mantener relaciones en grupo, con una persona diferente a la pareja, con una persona del mismo sexo, con algún personaje famoso, en un lugar insólito, en público, en fin, son fantasías como ya dije. ¿Y ahora que piensas de tu fantasía?... ¿Crees que algún día se hará realidad?... Pues te aseguramos que la esperanza es lo único que jamás se pierde.
¿CUÁL ES TU SITIO PREFERIDO PARA HACERLO?
Carmen: Nos dijo que su fantasía es hacer el amor en un avión. "Ja... ja, ja, ja... fue su mejor expresión. Sí, creo que prefiero que haya mucha gente para que los riesgos le pongan un toque excitante al momento".
Lineth: "A mi me fascina el aroma del mar. Por eso hacer el amor en su orilla, bajo una luna llena acabaría en una noche cargada de pasión, sin límites". Zucutu: "La azotea de mi casa sería perfecta para realizar una fantasía sexual con una dama femenina, muy femenina".
Arturo: "Yo sueño con hacerle el amor a una mujer que tenga senos grandes y labios pronunciados, cerca de una fogata en la playa. Esa chica debe tener una cabellera rizada, enorme para envolver mis manos en ella y besarla suavemente hasta que el fuego desaparezca".
Ana María: "Yo quisiera estar en una cueva, cerca de la playa, vestida al estilo primitivo, y que un hombre delicado y apuesto me haga el amor, mientras escucho las olas del mar golpear la entrada de mi cueva".
Esther: "Una cabaña en las montañas podría ser el mejor centro para realizar mi fantasía sexual. Le pondría ciertos elementos para que hicieran de ese día uno muy especial, lluvia, miel y muchas flores que cubriesen el piso donde me acostaré con mi amado".
Jaime: "Que tal un castillo, donde lo que sobren sean camas cubiertas con sábanas blancas, muchas lámparas y lo mejor Jennifer López, recorriendo a mi lado cada una de esas camas. Patricia: "Mi fantasía es hacer el amor arriba de un caballo y que éste esté galopando lentamente".
Leticia: "A mi me gustaría llevar un chaleco largo, muy largo, negro, sin ninguna pieza más encima, llegar a una avenida con mi novio y hacer el amor en un carro, para conquistarlo y seducirlo. |