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Hay que cumplir adecuadamente los acuerdos surgidos de la reunión de la OMI, de lo contrario, Estados Unidos y los países de Europa no permitirán la llegada de esos barcos.  |
Panamá tiene un enorme reto en el campo de la seguridad portuaria y de su marina mercante. A partir del 1 de julio de 2004, entran en vigor una serie de medidas adoptadas por la Organización Marítima Internacional (OMI), que enmendaron el Convenio Internacional de Seguridad para la Vida Humana (SOLAS).
En las sesiones de la OMI celebrada en diciembre del año 2002, también se adoptó el Código Internacional para la Protección de Buques e Instalaciones Portuarias, que en conjunto que las enmiendas al acuerdo SOLAS, fueron iniciativas de los Estados Unidos, tras los actos terroristas del 11 de septiembre del 2001. Las medidas involucran fuertemente a Panamá, porque cuenta con la mayor marina mercante del mundo y el principal puerto de transbordo de contenedores del continente.
Ahora las naves y las cargas que éstos transportan deben cumplir una serie de requisitos para poder atracar en puertos norteamericanos. Ya la Autoridad del Canal de Panamá está invirtiendo cerca de dos millones de balboas para el sistema que recogerá toda la información sobre los barcos que transitan por la vía.
Lo que se pretende es contar con una información completa de la tripulación, pasajeros, así como origen, destino y contenido de la carga, reveló una fuente de la industria naviera. Hay que cumplir adecuadamente los acuerdos surgidos de la reunión de la OMI, de lo contrario, Estados Unidos y los países de Europa no permitirán la llegada de esos barcos.
En el campo de la Autoridad Marítima se contemplan invertir cinco millones de balboas, para cumplir las nuevas normas de seguridad. Como los principales puertos del país están privatizados, los administradores de esos recintos esperan que las nuevas certificaciones y requisitos no generan altos costos de operación, que afecten la competitividad de los puertos. |