Dos niños pudieron convertirse en las primeras víctimas infantiles del Carnaval y quizás su historia hubiera sido la más dramática. Ambos casi mueren al incendiarse la residencia donde vivían en el sector de Chilibrillo.
Según informes, la madre había salido a hacer un mandado cerca y los encerró con candado. Poco después, no se sabe cómo, comenzó a incendiarse la casa, pero afortunadamente lograron rescatar a los hermanitos Rodrigo Abdiel Guerra, de 2 años de edad, y David Ulises Guerra, de 11 meses.