Al hablar de carnaval nuestra mente vuela a las Tablas, Vía España y otros lugares donde el desenfreno y el licor se apoderan del lugar... pero se imaginan unas fiestas del Dios Momo con hermosas reinas, mucha agua, comida gratis, payasos, globos, discotecas, murgas, divertidos actos, nada de licor y exceso de diversión.
Bueno esto fue lo que vivieron los niños capitalinos en los primeros carnavales infantiles, sin nada que envidiarle a los adultos ya que simplemente fueron fabulosos.
Las sonrisas de los niños alegres que disparaban agua con su pistolita fue la recompensa al gran esfuerzo que realizó la junta del carnaval al programar esta actividad la cual debieran realizarla año tras año. Actividades para todo tipo de niño, si alguno no le gustaba el agua se divertían en un globo saltarín, para los amantes de la música una tarima donde disfrutaban de divertidos actos y bailes, hasta unos culecos de primera con murga y todo.
Eso fue lo que se vivió los cuatro días de carnaval, diversión con orden donde los niños pudieron saltar y gozar a su manera ya que eran dedicado a ellos.
CAPIRA
También hubo diversión en Capira, donde las soberanas Suseth 1ra de Calle Arriba, y Ligia Lideika de Calle Abajo, dirigieron a sus respectivos súbditos a un día lleno de diversión y mucho agua, además, de por supuesto, la belleza y el lujo de las reinas.
JUAN DIAZ
En Juan Díaz también hubo culecos, y allí se dieron cita tanto moradores del área como otras personas, quienes buscaron allí una alternativa. Muchos eran jóvenes, quienes gozaron a lo máximo de la mojadera.