A todos sorprendió el Cholito Mesero del viejo café de Santana, cuando dijo muy serio: "Los que mejor se disfrazan en Panamá son los políticos y por eso se merecen un premio en estos carnavales de la despedida de la Yeya".
Luego de unos minutos de "cranear" (analizar) las palabras del más bellaco de los meseros, el Universitario afirmó:
"Aunque parezca mentira este Mesero ha dicho un profundo pensamiento filosófico sobre la personalidad de los políticos panameños".
Se rió el Funcionario Público ante las palabras del Universitario y lo mandó a tomar clases de verano y no decir boberías.
Tampoco estuvo de acuerdo con el Cholito el Arnulfista, quien dijo que su candidato "Diente Frío" (Mireyito) no necesita ningún disfraz para conseguir votos.
Aprovechó el PRD para decir que "Mireyito" ya tenía el disfraz de la Doña, quien conseguía votos para él y descuidaba su trabajo de Presidenta.
"Sólo le falta una peluca de mujer para completar el disfraz y pedir votos a nombre de la Doña, para ver si le hacen caso", remató irónico el PRD.
Casi se forma una pelea y el vivo mesero dijo reído: "Ya ven que voy teniendo razón".
"Se podría aceptar que algunos políticos se disfrazan de buenos y populares para conseguir el voto del populacho" indicó el Comerciante.
Añadió que eso no es malo porque es una manera de llegarle al pueblo que no conocen.
"Eso sería un vil engaño contra este sufrido pueblo por parte de políticos sinvergüenzas", gritó el Desempleado.
"Otro que anda con su disfraz de -yo no fui- es el Niño Martín, quien desea que nos olvidemos de la dictadura y de lo que hizo su padre", afirmó el Ñángara (comunista trasnochado).
"Y "pan de dulce" se disfraza de enérgico y se olvida que anteriormente permitió el resurgimiento de los civiles que apoyaron a la dictadura", señaló el Asimilado (quien siempre apoya a todos los gobiernos).
Añadíó el Político que el "empresario también se pone su máscara de populacho y hasta le da faracho cuando está con los evangélicos".
Dijo triunfante el Cholito Mesero "¿ven que tengo razón? Yo sé de política más que ustedes. Bochinchosos!"
Y la gran pregunta fue: ¿Le servirán los disfraces a nuestros políticos criollos? Nadie sabía la respuesta en el viejo café santanero ese día.