Fueron cerca de tres horas para deliberar. El jurado de conciencia que participó del juicio por el homicidio del locutor Arnulfo Ríos Cano, declaró culpable a Luis Enrique Salinas Sire; mientras que Eira Esther Quintero, que había sido procesada como cómplice, fue absuelta.
Cinco mujeres y tres hombres fueron los miembros del jurado de conciencia, encargados de resolver las responsabilidades de ambos implicados, mediante un proceso que incluía cinco tomos en papel que debían ser analizados después de los alegatos que expusieron todas las partes.
Al salir del juicio, que duró dos días y dos noches, Javier Ríos, hermano de la víctima, dejó sentir su descontento por la inocencia de uno de los sindicados en el crimen, que ocurrió durante la madrugada del viernes 10 de junio del año 2005.
Según el familiar del también profesor y autor de la última canción grabada por Victorio Vergara, están seguros de que en el asesinato no sólo había participado Luis Salinas.
"Esperamos que Dios haga justicia para los demás y pedimos la pena máxima para el asesino porque mi hermano era muy buena gente, reconocido aquí y a nivel nacional en los medios de comunicación, como profesor y muy querido", mencionó.
La muerte de Ríos fue producto de asfixia por estrangulación, luego que su victimario lo ahorcara con una correa de cuero en medio de un camino rural que conduce a la comunidad de Aguacatal, corregimiento de San Pablo Viejo en David.
Su cuerpo fue hallado semi desnudo por una persona que pasaba por el lugar y dio aviso a las autoridades.
A juicio del Fiscal Primero Superior, José Henríquez, que representó al Ministerio Público nunca hubo legítima defensa para cometer el crimen del comunicador, como se quiso hacer ver en los alegatos de la defensa técnica del sindicado.