No pensó las consecuencias de la borrachera que se pegó junto con un ladrón.
Se trata de un guardia de seguridad, de 47 años, que fue despojado del arma de reglamento, luego que tomó bebidas alcohólicas con un sujeto desconocido.
Una fuente informó que el antisocial abordó al seguridad y le brindó licor.
Según el informante, el guardia ni corto ni perezoso aceptó el licor, a pesar que se encontraba cuidando un local, en un reconocido centro comercial, ubicado en la vía Ricardo J. Alfaro (Tumba Muerto).
Al parecer, el delincuente aprovechó el estado de ebriedad en que terminó el seguridad y le hurtó un revólver calibre 38, marca "Rossi", con seis municiones sin detonar.
La acción delictiva fue perpetrada en la noche del lunes y hasta el momento la Policía no ha dado con el forajido.