Con la imposición de las cenizas, la Iglesia Católica comienza el tiempo de Cuaresma, los templos y capillas de la región de Azuero reciben a cientos de feligreses que buscando la conversión y el perdón de sus pecados, se acercan para participar de este signo cristiano que llama a la reflexión y al cambio de actitud.
Después de los dÃas de desenfreno de las fiestas del carnaval, muchos esperan que las cenizas purifiquen su alma, pero para la Iglesia este es el inicio de un camino espiritual que lleva a la celebración de la Pascua de Resurrección unos 40 dÃas después de la imposición de las cenizas.
De acuerdo al sacerdote Francisco Iturbe, esta es una preparación que debe asumirse con verdadero compromiso cristiano, por lo que las cenizas por sà solas no tienen ningún significado porque cubrirse de cenizas, según la Biblia, es reconocer el pecado recordando que “Somos polvo y al polvo vamos a volverâ€.
Dijo que esta es una señal que debe recibirse con el convencimiento de introducirse en este plan de conversión y no por tradición o costumbre como lo hacen muchas personas.
Señaló que durante la Cuaresma, la oración, el ayuno y la abstinencia son fundamentales y cada persona debe hacerlo según su propia realidad y con verdadera conciencia para que estos aspectos vayan ayudando en el proceso de conversión.
El sacerdote dijo que aunque antiguamente el carnaval era una fiesta pagana que la Iglesia quiso santificar y donde las personas comÃan y compartÃan durante tres dÃas porque sabÃan que venÃa un tiempo de sacrificios y abstinencia, actualmente esta celebración no tiene nada que ver con este principio y el carnaval se ha desbordado de una forma muy negativa.
Recordó que hace cuarenta años el carnaval en Azuero era una fiesta familiar, que se realizaba en medio de una sana diversión, pero lamentablemente esto ya no es asà por lo que el signo de la ceniza no puede utilizarse para calmar la conciencia de los pecados que se cometen durante estos dÃas.