La muerte dijo presente en la fiesta pagana del carnaval y se llevó a 18 personas.
Doce por accidentes de tránsito, 3 por homicidios, 2 ahogados y 1 suicidio.
El accidente más trágico fue el del niño Edgardo Cárdenas, quien murió arrollado después de caerse de un grillo, en Santo Domingo de Las Tablas.
Pese a todas las medidas de seguridad, José Cruz fue asesinado dentro del perímetro de la ruta del carnaval, en la vía Transístmica.
En Tolé, Chiriquí, criminales pusieron fin a la vida del comerciante Teófilo Santos, cuando le robaron. En ambos casos los asesinos fueron detenidos gracias a la rápida acción de la Policía.
El menor José Martínez falleció ahogado en el río San Pablo, en Veraguas. En Kuna Yala, la ecuatoriana Marta Castillo murió ahogada, después que naufragó la embarcación en la que viajaba.
Carlos Low fue la única persona que se suicidó durante las fiestas carnestolendas.
La alegría del carnaval pasó, pero en 18 familias, el luto y dolor quedó.