El Milan sacó de Glasgow un empate sin goles que mantiene sus opciones de clasificarse a los cuartos de final de la Liga de Campeones, pero demuestra que, sin Ronaldo, se muestra como un conjunto menor.
Sin la posibilidad de alinear a Ronaldo, que ya ha jugado esta competición con el Real Madrid, y, por tanto, sin el refuerzo anímico que el brasileño ha aportado a su nuevo equipo, el Milan se presentó en Glasgow consciente de sus limitaciones.
Carlo Ancelotti no alineó más que a un delantero, Alberto Gilardino, y su equipo, durante muchos minutos, estuvo más pendiente de no encajar un gol que de tratar de imponer su favoritismo ante un conjunto que ha hecho del Celtic Park su reducto, casi la única posibilidad de mantenerse con vida en Europa.
El Milan anuló al Celtic, que apenas dispuso de ocasiones, pero tampoco tuvo muchas oportunidades para marcar.