Ser mundialmente famosa puede tener sus ventajas, pero no cuando se trata de encontrar un sitio dónde casarse. Scarlett Johansson reconoció que le costó tanto evitar que los paparazzi se colaran en su boda que incluso pensó en casarse en "un callejón oscuro".
"Había tanto secreto que me sentí como si estuviera comprando droga.. aunque sin toda la diversión", declaró la actriz, quien saltó a la fama en 2004 por su papel en Lost in Traslation.
Finalmente, la artista pudo casarse con el actor Ryan Reynolds en septiembre de 2008. "La boda se celebró en un remoto lugar de Canadá", aseguró.