Una tragedia sin fin es la que han vivido los familiares del joven Víctor Manuel Jaramillo Batista, desde que el mismo fue asesinado de un machetazo la tarde del Martes de Carnaval en Garachiné, provincia de Darién.
Y es que a la ya de por sí lamentable pérdida hubo que sumarle que, debido al mal estado de la morgue de La Palma, el cadáver de Víctor se lo entregaron con un alto grado de descomposición. Esto provocó que la ceremonia religiosa en una iglesia se cancelara para proceder rápido al sepelio, que casi se retrasa por la falta de un documento para el cementerio.
Pero todo no terminó allí, Victoriano Jaramillo, padre de la víctima, denunció que el presunto homicida y quienes participaron en la pelea que terminó con el crimen de su hijo fueron el esposo y una de las hijas de la corregidora de Garachiné, por lo que exigió justicia.