Estimados lectores, voy a permitirme transcribir parte de un artículo relacionado con un informe ordenado por la Organización del Trabajo (OIT) y que la Alianza Cooperativa Internacional (ACI) pagó a los investigadores Johnston Birchall, profesor de Políticas Sociales en la Universidad de Stirling, Escocia y Lou Hammond Ketilson, presidenta del Comité de Investigación de la ACI y directora del Centro de Estudios Cooperativos de la Universidad de Sakatchewan, Canadá, para su realización.
El informe se titula "Resistencia del modelo empresarial cooperativo" y se hizo a raíz de que "aquí en Canadá la prensa popular estaba realmente tomando nota de las tendencias positivas, observando que, aunque muchas empresas registradas públicamente estaban en mal estado, un gran número de empresas cooperativas estaban anunciando sus mejores resultados en muchos años".
Birchall, coautor del informe, dice en una de sus partes: "La crisis bancaria es prueba de que necesitamos una alternativa para el sistema bancario de propiedad del inversor. Muchas personas se sorprenden al saber que la alternativa ya existe, el sistema bancario de membresía de base minoritaria, capitalizable, de aversión al riesgo, ofrecido por bancos cooperativos y las cooperativas de crédito. ¿Necesita esto promoción?. Creo que se promueve por sí mismo al demostrar que existe una mejor forma de hacer banca. Los clientes se están cambiando al sector de propiedad de los miembros en gran número, y el problema es cómo manejar este crecimiento repentino".
El aludido artículo afirma que, "para probar la afirmación de que los bancos cooperativos y las cooperativas de crédito están en mejores condiciones para resistir las crisis bancarias y la recesión económica que los bancos de propiedad de los inversores, el informe presenta argumentos a favor de las ventajas y desventajas de los bancos de propiedad de los miembros y las evalúa en contra de la evidencia. Los resultados hasta ahora muestran que las cooperativas están en una posición excepcionalmente fuerte".
La Recomendación 193 de la OIT, a raíz del informe sobre la Promoción de las Cooperativas, reconoce que los Gobiernos deben proporcionar un marco de apoyo para el desarrollo cooperativo, pero insiste en que las cooperativas son asociaciones autónomas de personas que tienen sus propios valores y principios. Esto significa que la promoción no debe implicar el apoyo directo a las empresas, sino la capacidad de desarrollo que permita a los miembros que las cooperativas tengan éxitos para ellos; deben ser establecidas con la intención de ser empresas viables.
Al acercarse el período de las Asambleas Anuales, algunas por Delegados, éstos deben preocuparse porque sus empresas sean viables y, sobre todo, que los dirigentes sean confiables.