Los habitantes de Contadora, una minúscula isla del Pacífico panameño, asisten al declive de este paraíso turístico en el que antaño se codeaban con estrellas como Elisabeth Taylor y John Wayne mientras se preguntan cómo reencontrar el camino tras un largo periodo de decadencia.
En las décadas de 1970 y 1980, hasta 300.000 personas recalaban cada año en las bellas playas de arena blanca de la isla, entre ellas estrellas como Julio Iglesias o Mario Moreno "Cantinflas", pero hoy sólo quedan tres hoteles pequeños y algunas cabañas y albergues prácticamente vacíos.
Aunque la Autoridad de Turismo de Panamá no tiene cifras exactas del volumen de turistas que llegan hoy en día a Contadora, un portavoz de esta institución admite que "ha bajado mucho".
Su esperanza está en que en los próximos diez años unos inversores pretenden construir tres megacomplejos hoteleros a pie de playa con sendos chiringuitos en la vecina isla de Saboga.
Los cimientos de algunas de las estructuras ya invaden la arena blanca, y tratarán de ser el relevo de lo que en su día fue Contadora.