La práctica del sexo cuando estamos al aire libre ha existido y existirá siempre, unas veces por necesidad, otras por morbo y otras simplemente por comodidad.
Algo tendrá eso de "hacerlo" a la intemperie cuando miles de satisfechos usuarios buscan diariamente el amor a la sombra de un arbusto, al cobijo de una duna o al del anonimato urbano de un parque dentro o fuera de una cómoda carpa.
Hoy por hoy esta herencia ha llegado a nuestros días. Prácticamente existen diversos lugares para realizar el sexo al aire libre, conocido como "cruising".
LOS GRANDES CLASICOS
Ya sea en una playa, un parque, un jardín o un área de servicio, esta forma de sexo fácil encuentra dosis añadidas de morbo. Quizás por ello, cada vez son más los lugares que existen para practicarlo y cada vez son más, también, los seguidores de esta práctica. Básicamente, hay que tener en cuenta algunas nociones básicas, abrir bien los ojos, y darse cuenta de que casi en cualquier parte hay posibilidad de tener relaciones sexuales.
Playas: dicen los más experimentados, que en realidad cualquier playa, es buena Presta atención especialmente a zonas con arbustos, dunas o manglares: son paraísos del sexo al aire libre.
Parques: lo más típico. El atardecer y la noche son los momentos ideales para observar a un montón de hombres y mujeres dando vueltas sin rumbo fijo.
Baños públicos: no están realmente al aire libre. Los de los centros comerciales y discotecas son los más usados.
Áreas de servicio: lugares en medio de la nada, son un oasis para los que buscan tener relaciones en medio del olor a gasolina. Las grandes autopistas son las preferidas, y a la caída de la tarde no es raro ver en algunas áreas un montón de camiones estacionados y acotando una zona del parking como improvisada cama redonda.
Muchas parejas disfrutan del sexo al aire libre, y también disfrutan con la fantasía de ser escuchados y vistos, y de escuchar y ver, fantasías de orgías como espacio de compartir.