Desorden con orden. El segundo día de Carnaval, la gente lo gozó al máximo. A diferencia del primer día que hubo varios percances, ayer, los que asistieron a los culecos lo gozaron de principio a fin, dándole inicio a la verdadera poncheras del rey Momo.
A pesar de que había más público que el sábado, la seguridad era fuerte, desde que entrabas a los culecos hasta que se salías. En esta ocasión, la reina principal, y las de Culeco Arriba y Abajo llegaron a tiempo para saludar a su pueblo.
La presentación de los artistas arrancó a la 1:00 p.m., con Peter Pana, que aunque no estaba estipulado para cantar en la tarima de los culecos, dijo presente. Su "show" fue un preámbulo para arrancar con lo que le gusta a la gente, la "ponchera", porque después de él se presentaron dos talentos nuevos. Pero la adrenalina de la gente cada vez subía más, además de que unos tragos de más los hacía poner en ambiente.
Desde Colón, llegaron Kung Fu y Robert Dance, quienes con sus temas del recuerdo pusieron a la gente a levantar las manos. Pero no todo terminó allí porque la diversión continuaba con Fragancia, "el man de la sustancia". Las horas se hacían cortas, y la gente lo que quería era demencia, y para ello llegó Rasta Jam, que con sus canciones viejas no hubo quién se quedara con las manos abajo. Jam, no perdió oportunidad y dejó claro que "familia es familia", por ello llamó a la tarima a sus dos hermanos, Kung Fu y Jr. Ranks, que juntos hicieron un "show" ni para que hablar. Fue una tarde de diversión, pero sobretodo muy sana, sin problemas.