Las aventuras y el negocio del narcotráfico no tienen límites entre Colombia y México.
En la "Operación Fronteras", en la que se detuvieron a 15 pilotos, uno de ellos capturado y con orden de extradición identificado como "Jerónimo", con casi seis años de vuelos ilegales con toneladas de droga, reveló cómo entraba a Centroamérica por pistas clandestinas y se devolvía vía terrestre hacia Panamá, país desde donde tomaba los aviones comerciales para retornar a Colombia.
Esta investigación realizada por el diario El Tiempo, indica que su curso de piloto lo pagó el narcotraficante Daniel "El Loco" Barrera, y tomó la instrucción en una reconocida escuela.
"Jerónimo" narró que para trasladar el cargamento a través de avionetas que violaban los radares, se cobraba el 50 por ciento antes de salir y el otro cuando la mercancía llegaba a Centroamérica.
Los pilotos cobraban entre 360 mil y 500 mil dólares, muchos de ellos perdieron la vida en accidentes, las aeronaves eran quemadas para no dejar rastro y otras sí eran devueltas. Algunos pilotos fueron asesinadas al no ser confiables para las organizaciones de narcotráfico.
Estos aterrizajes los hacían en pistas de Guatemala y Honduras, muchas de ella calles de áreas rurales y en trochas.
El piloto que comandaba a los demás colegas era conocido como "Kamikaze". Las transacciones y operaciones estaban a cargo de María Patricia Rodríguez Monsalve, alias "La Señora" viuda del narcotraficante Francisco Cifuentes, quien dejó de ser una ama de casa de clase alta para ser el contacto directo con el cartel de Sinaloa.
"La Señora" hizo múltiples reuniones con miembros del Cartel de Sinaloa en Panamá, que dirige Joaquín "El Chapo" Guzmán.