¿Sabía que la diferencia entre la vida y la muerte pudiera estar en la manera en que usted guarde su cordón umbilical? Si toma la decisión de guardar el pedacito que se cae a la semana de nacido, tendrá por muchos años un pellejito duro. Ése es un bonito recuerdo; sin embargo, si decide preservar el contenido del mismo cordón en sí, su hijo pudiera tener una vida más saludable.
Estudios científicos han comprobado que la sangre contenida en el cordón es rica en células madre o células creadoras de vida, lo cual se podría traducir como la clave para combatir algunas enfermedades que pueden amenazar la vida de su hijo, como es el caso de la leucemia.
"Señora Esther, lamentamos mucho decirle que su pequeño padece de leucemia y debemos hacerle un trasplante de médula lo más pronto posible", le indicó el médico a esta mujer.
No había otro sentimiento en su pecho que el dolor inexplicable de perder a su primogénito, pero como ya habían tomado la decisión de preservar científicamente la sangre que había en el cordón, una luz de esperanza se encendió.