Su osadía lo mató.
Edilberto López Córdoba, de 44 años, quien dejó cuatro niños en orfandad, murió electrocutado la mañana de ayer, domingo.
López falleció al tocar un cable de alta tensión cuando se disponía a disparar la escopeta para cazar una iguana.
El hecho se dio en una finca próxima a la comunidad de Tierra Prometida, en Tanara, Chepo.
José Acuña, compañero de cacería de López, explicó que éste se subió al poste de tendido eléctrico; se sentó en el cable del "ground" y justo cuando se disponía a disparerle a la iguana, perdió el equilibrio y tocó uno de los cables eléctricos, el cual lo expulsó y lo dejó agonizando.
Minutos después, José agarró a López y todavía el cuerpo de él tenía corriente. Fue a buscar ayuda y al regresar, Edilberto había fallecido.