Dos jóvenes fueron puestos bajo arresto por la Policía, la noche del pasado sábado y la tarde del mismo día.
Las acciones de los uniformados se dieron luego que una llamada anónima al Cuartel de Policía de Pedregal informaran que un sujeto tenía en su poder un revólver calibre 38 y otro quería escenificar una pelea un bar de la localidad.
Dada la información que se manejaba los uniformados se trasladaron al lugar y minutos antes de que cantara un gallo se recuperó el revólver calibre 38 con cuatro municiones sin detonar y una detonada.
Uno de los implicados responde al nombre de Joel Jaramillo.
En tanto que por otro lado fue puesto a buen recaudo Carlos Alberto Vega, de 25 años, quien producto del temor surgido tras observar la presencia policial, "se aguó" y dejó caer el arma de fuego al piso ocasionando una detonación y por ende, puso al tanto a los policías de su delito.
Vega se encontraba en el Mini Súper "San Joaquín". Una fuente que prefirió el anonimato, dijo que un adolescente minutos después entregó otro revólver después de un acto de conversión al Señor Jesucristo.
El menor de edad- quien al parecer no fue ningún santo durante su infancia -se presentó al Cuartel de Policía de Pedregal y entregó el revólver. Al preguntársele su acción, explicó que con Dios es invencible y que con él no hace falta tener un arma.