Un hombre dejó la vida en el asfalto de la vía Panamericana, la madrugada de ayer, domingo.
La víctima- de generales desconocidas- se disponía a cruzar la vía cuando fue embestido por un taxi que le truncó la existencia.
El caso dejó estupefacto al conductor.
Los reportes oficiales obtenidos revelan que la víctima tiene aproximadamente 65 años.
El suceso tuvo como escenario la comunidad de Nuevo Tocumen, en la 24 de Diciembre.
El vehículo involucrado en el fatal desenlace era conducido por Cirilo González, de 47 años.
Los informes oficiales registran que el cupo del taxi es el 8T-14371 y la placa única vehicular es la 017321.
A la escena del homicidio culposo se presentó un patrulla y dos uniformados quienes tomaron los apuntes correspondientes.
Una ambulancia también llegó a la escena fúnebre.
Los transeúntes también hicieron acto de presencia para conocer con lujos de detalles los pormenores de la tragedia.
Para algunos, el exceso de velocidad es una de las causas principales con la cual el peatón perdió la vida en tanto que otros opinan que la imprudencia del transeúnte lo llevaron a fallecer.
Debido al estado en que se encontraba el conductor, los policías del Tránsito se vieron obligados a llevarlo al Cuarto de Urgencias del Hospital Santo Tomás, donde le realizaron la acostumbrada prueba física.
En el mes y medio que ha transcurrido del año 2006, se ha contabilizado un total de 65 defunciones, cifras que superan el conteo de día. Es decir que un promedio de una persona y media muere en el país cada 24 horas.
UNA AUTORIDAD
Miguel González Rodríguez, de 49 años, instructor de manejo, explicó que las causas de los accidentes fatales se deben a la falta de respecto de los conductores y peatones a los automóviles.
Para González, la mayoría de las veces de las tragedias de ruedas se dan por fallos en el manejo y no por fallas mecánicas del vehículo.
Una persona que empieza a conducir, se vuelve violento e irresponsable cuando tiene más de 8 meses de estar arriba de un auto y es allí donde empieza el peligro, pues cree que todo está controlado.
La prudencia es la clave.