Esta serpiente de color verde, fue encontrada en el Cerro de Atalaya, sobrevive en este bosque de reserva como una de las especies que no han muerto en las quemas y talas indiscriminadas de los bosques tropicales en la región veragüense.
Vecinos de este sector aseguran que en la pequeña reserva se protege a una variedad de animales silvestres entre ellos culebras, arañas, conejos, y otras especies en peligro de extinción.
Esta serpiente que pareciese que no es venenosa, se mostró amistosa y permitió que se le tomara varias fotografías de su belleza.