La tenista francesa Mary Pierce, tuvo una forma muy peculiar de felicitar a su compatriota Amelie Mauresmo, luego de que ésta se adjudicara ayer el Abierto de Tenis de Paris.
Pierce le dio un tremendo beso a su contrincante, pese a que ella la había vencido en la final del certamen por parciales de 6-1 y 7-.
¡Cómo! gritaba la gente al ver el gesto. Lo cierto es que el mismo pareció ser un simple gesto de amabilidad y compañerismo entre las atletas.
Con el triunfo, Mauresmo, también campeona del Abierto de Australia extendió su racha de triunfos a 11 partidos al obtener su segundo título del año.
Mary Pierce (d) y Amelie Mauresmo (i)(Foto: EFE)]