El ministro italiano de Sanidad, Francesco Storace, dijo en Roma que los cisnes salvajes muertos en Italia afectados por gripe aviar son 22 y que en cinco de ellos se comprobó la presencia del virus H5N1, el más dañino, ya que puede ser transmitido a personas.
Storace, que mantuvo una reunión con la unidad de crisis creada para gestionar el problema de la gripe aviar, hizo un llamamiento a los ciudadanos para que no toquen a las aves muertas que encuentren.
"No tocar los animales muertos, llamar a las autoridades competentes que tienen los medios adecuados, no hacer como una señora en Pescara que ha encontrado un cisne muerto, lo metió en una bolsa y después lo entregó a las autoridades.