La cantante Paulina Rubio tendrá que dejar de nadar contra la corriente y pagarle al fisco un adeudo de cerca de 530 mil dólares, luego que la Suprema Corte rechazara un recurso de la artista para evitarlo.
El caso se remonta al 2003, cuando el Servicio de Administración Tributaria, decretó el embargo de los bienes y cuentas bancarias en México de la cantante.