El primer ministro libanés Fuad Saniora denunció el jueves lo que calificó de una violación de soberanía libanesa por parte de Israel, luego que soldados de los dos bandos intercambiaran disparos en el peor incidente desde la guerra del año pasado.
Israel negó haber desatado el incidente, que estalló cuando soldados libaneses dispararon contra una máquina excavadora del ejército israelí que había arrollado una cerca cercana a la frontera.
Oficiales de las Naciones Unidas investigaban los hechos, que pusieron de manifiesto las tensiones entre Israel y el Líbano, seis meses después de la ofensiva israelí del año pasado contra la guerrilla Hizbulá en el Líbano.
Los funcionarios libaneses dijeron que los soldados abrieron fuego contra el vehículo israelí que cruzó la frontera cercana a la localidad de Maroun el-Rass, uno de los lugares de mayores enfrentamientos a mediados de 2006.
Según los libaneses el vehículo cruzó la llamada línea azul, marcada por la ONU, y se incursionó 20 metros al interior del Líbano, pero los israelíes lo negaron.
No se reportaron heridos durante el incidente, que apenas duró unos minutos y terminó con la retirada israelí.
Los soldados de paz de la ONU consideraron el episodio como un "incidente serio". La ONU medió en la tregua que puso fin a la guerra del año pasado.
Por otro lado, el ejército libanés interceptó un camión cargado de armas en un barrio del este (zona cristiana) de Beirut, según afirmó el ministro de Información libanés, Ghazi Aridi.
"El camión, procedente de la Bekaa (este del país), transportaba armas, según las primeras informaciones", dijo el ministro.
Aridi, que se negó a precisar si las armas estaban destinadas al grupo Hizbulá, financiado por Irán, pidió que se permitiera que las investigaciones esclarezcan los detalles del suceso.
Sin embargo, en un comunicado, Hizbulá aseguró que el vehículo del que se apoderaron las fuerzas de seguridad libanesas en el barrio de Hazmiyeh, en el sur de la capital, pertenece a "la resistencia" (la milicia de Hizbulá).
El grupo chií libanés, que lidera la oposición, ha alegado en numerosas ocasiones que no entregará sus armas mientras Israel siga ocupando las Granjas de Cheba y el ejército libanés no demuestre tener la capacidad suficiente para defender el territorio nacional.