El cuerpo inerte de Erika Ortiz, hermana menor de la princesa Letizia, no pudo ser velado por varias noches ya que a tan sólo un día de su muerte la cremaron.
La hermana de la Princesa de Asturias, fallecida el miércoles a los 31 años, fue cremada la tarde de ayer jueves tras un responso oficiado por el capellán del Palacio de la Zarzuela en la más estricta intimidad.
El oficio se celebró en el tanatorio, situado en la zona norte de Madrid, en el que se recibieron numerosas coronas de flores. Los Príncipes de Asturias llegaron en un vehículo conducido por Felipe de Borbón en el que también viajaban la madre de Letizia, Paloma Rocasolano, y el abuelo materno de la fallecida, Francisco Rocasolano.
La reina Sofía no pudo asistir al oficio religioso ya que se encuentra de viaje de regreso desde Indonesia, donde la sorprendió la noticia. También estuvo ausente Telma Ortiz, la otra hermana de la princesa.
La hermana de la princesa Letizia fue hallada muerta por su actual pareja sentimental. Hasta el momento, no se han revelado datos sobre los resultados de la autopsia que le fue practicada.
Erika Ortiz, tenía una hija de seis años, Carla, fruto de su relación con el escultor Antonio Vigo, del que estaba separada.